miércoles, 19 de agosto de 2009

Reflexiones que dejó la Sudamericana

- Como todos los principios de temporada, los equipos se mostraron demasiado imprecisos. Por momentos corrieron y pegaron de más y abundaron los rebotes largos y los pelotazos a cualquier lado. Tiempo para mejorar, sobra.

-Salvio es un jugador a seguir. Como carrilero, pero sobretodo como delantero, muestra una rara combinación de potencia y talento que lo hace difícil de marcar. Encima, hace goles.

- River no sabe a que juega. Sigue siendo un equipo desequilibrado, donde la parte ofensiva no retrocede, y la defensa no tiene la firmeza suficiente para responder constantes ataques o contra golpes rápidos.

- San Lorenzo es otro que sigue sin tener en claro su norte futbolístico. Muchos jugadores nuevos, siguieron dando la imagen de un equipo nervios, impreciso y acelerado. Las individualiades se pierden por la falta de juego colectivo.

- El Tigre de Cagan mostró dos caras bien distintas. Durante el primer tiempo fue preciso y efectivo de la mano de Morel (finalmente recuperado de la pubialgia) y Oviedo. Luego, se pinchó y apeló únicamente a la "garra" y los foules.

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